En la construcción, el tiempo es dinero. Cada semana de retraso representa costos adicionales en mano de obra, renta de maquinaria y pérdida de productividad.
Las estructuras metálicas han ganado terreno frente al concreto tradicional precisamente por su capacidad de acortar plazos de obra sin comprometer la seguridad.
Fabricación en taller, no en la obra
- La mayor parte del trabajo (corte, armado y soldadura) se realiza en talleres especializados.
- Esto reduce drásticamente los tiempos en obra, ya que solo se realiza el montaje y la fijación.
- Menos personal en sitio = mayor seguridad y orden.
Montaje rápido y modular
- Las piezas metálicas llegan listas para ensamblar.
- Se utilizan grúas articuladas y maquinaria especializada, acelerando el levantamiento.
- Una nave de 1,000 m² puede quedar lista en 3 a 5 semanas, frente a 3–4 meses en concreto.
Menos tiempo de fraguado y secado
- En el concreto, gran parte del tiempo se pierde esperando el fraguado.
- En acero, el montaje es inmediato: no hay que esperar días para continuar el siguiente nivel.
Seguridad en obra
- La prefabricación disminuye trabajos en altura prolongados y reduce accidentes.
- Las estructuras metálicas son ligeras y resistentes, lo que minimiza riesgos de colapso durante la construcción.
Menor dependencia del clima
- La lluvia y la humedad afectan el concreto, retrasando colados y acabados.
- En cambio, el acero puede montarse casi en cualquier condición climática, reduciendo retrasos por mal tiempo.
- Conclusión
- Optar por estructuras metálicas significa menos tiempo de obra, mayor seguridad y un retorno de inversión más rápido.
- Al iniciar operaciones antes, recuperas tu inversión y generas ingresos mucho antes que con sistemas tradicionales.
Referencias:
- AISC. (2023). Time-Efficient Construction with Steel Structures.
- INIFAP. (2022). Comparación de tiempos entre sistemas constructivos en granjas.
- Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC). (2023). Estudio de costos y tiempos en infraestructura agroindustrial.