Aunque las estructuras metálicas se utilizan cada vez más en el sector agropecuario, aún existen muchos mitos y desinformación que hacen dudar a productores y constructores rurales.
En este artículo desmentimos los mitos más comunes sobre el acero estructural en construcciones como granjas, galpones, cobertizos o naves rurales, y te explicamos por qué es una opción segura, duradera y eficiente.
El acero se oxida fácilmente, es mejor el concreto
Realidad:
- El acero estructural puede oxidarse, pero no si está protegido adecuadamente.
- Hoy en día se utilizan soluciones como:
- Acero galvanizado (recubierto de zinc)
- Pintura epóxica o anticorrosiva
- Revestimientos con poliuretano o esmaltes industriales
- El mantenimiento del acero es sencillo y espaciado: basta con revisiones periódicas y retoques mínimos cada ciertos años.
El acero no es tan fuerte como el concreto
Realidad:
- El acero tiene una resistencia por peso muy superior al concreto. Puede soportar grandes cargas con secciones delgadas, lo que lo hace ideal para:
- Techos con gran luz sin columnas intermedias
- Estructuras altas o anchas
- Zonas sísmicas o de viento fuerte
- El acero permite construir más ligero, más rápido y con la misma (o mayor) seguridad estructural que el concreto.
El acero es muy caro
Realidad:
- El costo por kilo puede parecer alto, pero el costo por metro cuadrado construido es muy competitivo.
- El acero permite:
- Reducir tiempos de obra (menos mano de obra)
- Requiere menos cimentación (es más ligero)
- Se fabrica en taller y solo se ensambla en campo
- Genera menos desperdicio y retrabajo
Es más difícil de reparar o modificar
Realidad:
- Al contrario, las estructuras metálicas son modulares y fáciles de intervenir:
- Puedes ampliar, reforzar o desmontar sin demoler
- El mantenimiento es rápido y localizado
- Las piezas pueden sustituirse sin afectar toda la estructura
- Esto las hace ideales para granjas en crecimiento o adaptaciones constantes.
No resiste el clima del campo (sol, humedad, viento)
Realidad:
- Las estructuras metálicas bien diseñadas y protegidas están hechas para resistir exposición a la intemperie, incluyendo:
- Zonas costeras
- Ambientes húmedos
- Altas temperaturas
- Vientos intensos
- El secreto está en elegir el acero y recubrimiento adecuado según el clima local.
Las estructuras metálicas no solo no son inferiores al concreto, sino que en muchos casos lo superan en eficiencia, flexibilidad y costo-beneficio.
Con el diseño y protección adecuados, son la mejor opción para:
- Granjas avícolas y porcícolas
- Naves de almacenamiento
- Talleres, cobertizos, oficinas rurales
Referencias:
- AISC. (2022). Ventajas del acero estructural en la construcción agrícola.
- INIFAP. (2021). Uso de estructuras metálicas en el medio rural mexicano.
- SAGARPA. (2020). Lineamientos técnicos para infraestructura agropecuaria.